El Día Mundial del Autismo, celebrado el 2 de abril, pone sobre la mesa la importancia de reconocer los derechos y abogar por la no discriminación de las personas con autismo en todos los países.

El autismo es considerado una discapacidad permanente del desarrollo neurológico, que se presenta en las primeras etapas de la infancia. Esta condición afecta la capacidad de relacionarse con las demás personas y la interacción con el mundo exterior, trae consigo dificultades en el aprendizaje y la comunicación verbal.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calculó que en el mundo, en 2019, uno de cada 160 niños tiene un trastorno del espectro autista (TEA). En el caso de México, según un estudio impulsado por Autism Speaks (2016), se estima que 1 de cada 115 niños tiene autismo, es decir, casi el 1% de la población infantil. Esto se refiere a alrededor de 400,000 niños mexicanos con autismo.

Aunque en general muchas personas con trastorno del espectro autista (TEA) pueden vivir de forma independiente, otras requieren atención constante y apoyo durante toda su vida.

A fin de mejorar la calidad de vida tanto de niños como de adultos con autismo, el 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, decretado desde 2008 por las Naciones Unidas. Los objetivos de esta fecha especial van de la mano de la

Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que busca “promover, proteger y asegurar el goce pleno y en igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas con discapacidad, y promover el respeto de su dignidad inherente”.

Esta llamada urgente para que sigamos trabajando en la construcción de una sociedad inclusiva se hace más urgente que nunca este 2021, puesto que la pandemia del COVID-19 ha puesto al descubierto y agravado las grandes desigualdades. Las personas con autismo sufren de prácticas de contratación discriminatorias, desempleo o situación de subempleo.

Asimismo, la Agenda 2030 se compromete con el desarrollo inclusivo, accesible y sostenible, y en este sentido las personas con autismo deben participar como agentes y beneficiarios esenciales en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Para esto, resulta clave tener un conocimiento más amplio sobre el autismo, así como respetar, tener empatía y aprender diariamente sobre esta condición.

Este 2 de abril, Inversión Social de Nacional Monte de Piedad se suma a la impostergable tarea de sensibilizar a las personas sobre una condición que afecta a un porcentaje significativo de la población infantil y adulta. Todos y todas, desde cada trinchera de la sociedad, debemos comprometernos a hacer lo que esté en nuestras manos para que las personas con autismo puedan llevar una vida plena y gratificante: #DíaMundialAutismo.

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