Las Organizaciones No Gubernamentales son entidades privadas y sin fines de lucro que contribuyen, desde diferentes campos de acción, a construir sociedades más justas e inclusivas

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó, en diciembre de 2013, el 1 de marzo como el Día de la Cero Discriminación. Esta fecha convoca a todos los países a hacer un llamado para promover y celebrar el derecho de cada persona a vivir plenamente, independientemente de su aspecto, sexo, edad, religión, lugar de procedencia, condición social, opiniones, raza, discapacidad, origen étnico, orientación sexual, lengua, condición médica o cualquier otro motivo.

En México, según la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS 2017), 86,4% de las personas con discapacidad enfrentó algún obstáculo para acceder a información sobre trámites, servicios o programas gubernamentales. Cerca de 21% de las personas con diversidad religiosa se siente poco o nada libre para expresar sus creencias, cultos o ritos en su comunidad. Al menos 20% de las mujeres mayores de 18 años en el país se sintieron discriminadas por algún motivo.

En general, la ENADIS señala que los principales motivos de discriminación son la forma de vestir o el arreglo personal, el peso o la estatura, la edad, las creencias religiosas y la orientación sexual. En este contexto, vale la pena recordar que el derecho a la no discriminación implica que todas las personas reciban un trato digno, respeto a su dignidad, autonomía y privacidad, y se les garantice la ausencia de abuso.

En 2021, el Programa de las Naciones Unidas contra el VIH-SIDA (ONUSIDA) aboca el Día de la Cero Discriminación hacia el combate a la que enfrentan las mujeres y las niñas en toda su diversidad, con el tema: «Cero discriminación contra las mujeres y las niñas», como una forma de promover su igualdad y empoderamiento.

La desigualdad de género afecta a la salud y el bienestar de todos. A pesar de los avances en algunas áreas, las prácticas coercitivas, la legislación discriminatoria y la violencia de género siguen teniendo un impacto desproporcionado en la vida de las mujeres y las niñas diversos rincones del planeta. Hoy, cientos de ellas siguen siendo objeto de discriminación, abusos y violencia, con un enorme coste para ellas mismas y para sus familias, comunidades, sociedades y el desarrollo económico.

En muchos países siguen en vigor leyes que las discriminan, mientras que aún no son la norma las que defienden sus derechos básicos. El desafío cada vez más se enfoca en sensibilizar y movilizar la acción para promover la igualdad de derechos, oportunidades y trato, así como la capacitación de las mujeres y las niñas.

ONUSIDA destaca la urgencia de un cambio en cuanto a participación igualitaria en política; derechos humanos y leyes que empoderen; justicia económica -salario igual por trabajo igual-; erradicar la violencia de género; proporcionar atención sanitaria sin estigmas ni barreras; acceso igualitario y gratuito a la educación primaria y secundaria; y justicia climática.

«Tenemos que transformar nuestras sociedades para que nadie sea de segunda clase», dijo Winnie Byanyima, directora ejecutiva de ONUSIDA. «Debemos acabar con la violencia de género, la desigualdad y la inseguridad, y garantizar que las mujeres y las niñas tengan el mismo acceso a la educación, la sanidad, la vida pública y el empleo».

Acabar con la discriminación a las mujeres y niñas, así como eliminar las leyes discriminatorias, es tarea esencial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. El Día de la Cero Discriminación destaca información clave sobre cómo promover la inclusión y un cambio hacia la solidaridad, la empatía y la paz.

Inversión Social de Nacional Monte de Piedad se suma al trabajo por erradicar todas las formas de discriminación. ¡Juntos, desde todas las trincheras de la sociedad, alcemos la voz contra la discriminación este 1 de marzo y siempre!

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