En el contexto del Día Internacional de la Educación, que se conmemora a nivel global el 25 de enero, vale la pena reflexionar sobre los desafíos que hoy enfrenta México para brindar educación de calidad a sus niños, niñas y adolescentes en cada rincón del país

La educación no puede ser más vital. Es un derecho esencial que le brinda a niñas, niños y adolescentes las habilidades y conocimientos para poder desarrollar su máximo potencial y, asimismo, ejercer sus demás derechos. Sin embargo, en México, más de 4 millones de niños, niñas y adolescentes no asisten a la escuela y 3 de cada 10 adolescentes no cuentan con alguna opción educativa, según cifras estimadas de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

 

Se calcula que en el país, alrededor de 600,000 niños, niñas y adolescentes se encuentran en riesgo de dejar la escuela por falta de recursos, distancia entre su casa la institución educativa, contextos de violencia, entre otros factores. Y a medida que el tiempo pasa, la situación se torna más alarmante: solamente 2 de cada 5 adolescentes que viven en pobreza extrema continúan su educación más allá de la secundaria.

 

Los índices de desescolarización aumentan entre la población indígena debido a las condiciones de pobreza extrema y abandono. Según el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), solamente uno de cada 10 adolescentes que sólo habla una lengua indígena y no español asiste a la escuela en México, en comparación con 7 de cada 10 del resto de la población.

México tiene el quinto sistema educativo más grande del mundo, con 37 millones de estudiantes, 2 millones 100 mil docentes y cerca de 265 mil escuelas. El reto es inminente: lograr que todos los niños y niñas accedan a educación de calidad, permanezcan en ella y concluyan sus ciclos de aprendizaje de acuerdo con su edad y nivel educativo, especialmente los niños, niñas y adolescentes en condición de vulnerabilidad.  

Al respecto, el Observatorio de la UNESCO sobre el Derecho a la Educación y las recomendaciones de las diversas agencias de la ONU han establecido que los principales desafíos de México en materia de educación son: garantizar una infancia libre de todo tipo de violencia; ofrecer con una educación inclusiva y libre de discriminación; proveer  opciones educativas para personas en situación de movilidad; fortalecer la educación intercultural y bilingüe, priorizando los grupos indígena e impulsar y apoyar la trayectoria escolar y académica de las mujeres, entre otros.

En concordancia con esta urgente necesidad de la sociedad y siempre refrendando su compromiso con la educación como pilar fundamental de los ODS de la Agenda 2030, Inversión Social de Nacional Monte de Piedad hace un llamado, con motivo del Día Internacional de la Educación el 25 de enero, a instituciones, organizaciones y actores para redoblar esfuerzos encaminados a una educación de calidad e inclusiva. ¡Que nadie se quede atrás!

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