El 30 de abril de 2021, Día del Niño y la Niña, debe ser una fecha para reflexionar y llamar a la acción sobre cómo ha afectado la pandemia a la infancia mexicana que, como en el resto de los países, ha tenido que interrumpir su educación, vivir experiencias de precariedad y absorber entornos de miedo, estrés y duelo.

Cada 20 de noviembre se celebra, a nivel mundial, el Día del niño y la niña. Una fecha de especial importancia instaurada por la Asamblea General de la ONU para reafirmar los derechos de las niñas y los niños universalmente, y poner de manifiesto la importancia de suplir todas las necesidades para el desarrollo de una infancia libre, sana, educada y feliz. Desde entonces, cada país ha elegido un día propio para celebrar y honrar a los niños y las niñas.

En México se conmemora el 30 de abril para recordar y sensibilizar a la población sobre la importancia prioritaria de la infancia. Todos los niños y niñas tienen derecho a la vida, a la supervivencia y al desarrollo; a la identidad; a vivir en familia; a tener acceso a educación de calidad; a no ser discriminados; a vivir en condiciones de bienestar y desarrollo integral; a contar con protección en salud; a tener una vida libre de violencia; al descanso, la cultura y el esparcimiento; entre otros.

Sin embargo, el 30 de abril de 2021 será una conmemoración fuera de lo habitual por cuenta del COVID-19. Entre los innumerables estragos de la crisis sanitaria para millones de personas en todo el planeta, los niños y niñas constituyen uno de los grupos de población más perjudicados. Miles han tenido que interrumpir sus rutinas educativas o tomar clases a distancia, y el confinamiento y distanciamiento social han disparado los problemas de salud mental y los casos de violencia física o sexual en casa.

Según un análisis de la Organización Plan Internacional, el aumento del estrés y el desempleo en los hogares, además de la posible enfermedad o pérdida de alguno de los miembros de la familia, han empeorado la situación de pobreza y precariedad. Miles de niños y niñas, en el último año, han visto amenazada la satisfacción de sus necesidades básicas lo que significa un riesgo grave para su crecimiento, desarrollo y bienestar.

A raíz de este contexto desalentador, UNICEF México, el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE) de la Universidad Iberoamericana y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) se dieron a la tarea de investigar sobre los efectos que ha tenido la pandemia en los hogares con niñas, niños y adolescentes desde una perspectiva integral que contemple aspectos de bienestar y protección social, alimentación, educación, salud mental, cuidado y protección frente a la violencia.

Gracias a la Encuesta #ENCOVID19Infancia, realizada entre mayo y junio de 2020, se conoció que las familias con niñas, niños y adolescentes sufren mayores presiones por la pandemia, por ejemplo, menor acceso a alimentos saludables, más estrés y mayor impacto a su economía. El 32.3% de estos hogares reportó una caída en sus ingresos durante la cuarentena, mientras 15.2% se encuentran en situación de inseguridad alimentaria.

Asimismo, el 35.2% de estas familias respondió que uno o más de sus integrantes perdió su empleo o fuente de ingresos entre febrero y junio de 2020. En hogares sin población infantil, este porcentaje fue apenas de 20%. Las presiones económicas de los hogares con niños, niñas y adolescentes muestran disminución en sus niveles de seguridad alimentaria: los niños y las niñas en 1 de cada 3 hogares se quedaron sin alimentos o pasaron hambre por falta de dinero o recursos.

Como bien lo ha expresado Christian Skoog, representante de UNICEF México: “El COVID-19 sí afecta a los niños. Sus efectos amenazan el derecho a la salud, educación, igualdad y protección de niñas y niños, particularmente en familias con menos recursos”.

Frente a este panorama, el 30 de abril hacemos un urgente y acentuado llamado a la acción para las familias, instituciones educativas, organizaciones de la sociedad civil y entidades de gobierno: hoy más que nunca debemos trabajar todos juntos para restituir los derechos de niños, niñas y adolescentes.

 

En esta fecha, y en cada una de nuestras acciones en beneficio de la sociedad mexicana, Inversión Social de Nacional Monte de Piedad se suma enfáticamente a cada una de las iniciativas comprometidas por reestablecer y garantizar los derechos, necesidades y cuidados de nuestras futuras generaciones de mexicanos, ¡ellos y solamente ellos son el porvenir de México!

 

 

Recommended Posts

Dejar un comentario