Cada 5 de septiembre, los países de la ONU dedican tiempo a agradecer, resaltar y alentar las innumerables labores de quienes se dedican en todos los rincones a mejorar la vida de los demás, sin pedirles nada a cambio

Es incalculable lo que aportan al bien de la humanidad las personas, los proyectos y las organizaciones altruistas. Para celebrar la importancia de sus generosas labores alrededor del mundo, la ONU instauró el 5 de septiembre la conmemoración del Día Internacional de la Beneficencia, en honor a la admirada Madre Teresa de Calcuta, quien murió en esa fecha en 1997.

La receptora del Premio Nobel de Paz en 1979, dedicó 45 años de su vida en la Orden de las Misioneras de la Caridad en Calcuta para velar por el bienestar de niños, personas en situación de pobreza y enfermedad de la India y luego de otros países. Con el tiempo, su trabajo por los demás se expandió y logró recolectar fondos para la construcción de albergues y casas hogar.

De modo práctico, las acciones basadas en la solidaridad, la caridad y el altruismo abonan el camino hacia el logro de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, establecida por la ONU. Los elementos esenciales de los ODS son la dignidad, los seres humanos, el planeta, la prosperidad, la justicia y las alianzas. Se trata, a grandes rasgos, de unir esfuerzos a fin de enfrentar los grandes desafíos que hoy enfrenta la humanidad.

Hoy por ti, mañana por mí

Además de las acciones de los gobiernos, la erradicación de la pobreza y la sostenibilidad del planeta también están en manos del sector privado, las organizaciones de la sociedad civil y las asociaciones filantrópicas. En México ha sido esencial y pertinente el aporte de la beneficencia, puesto que muchas comunidades no tienen satisfechas sus necesidades básicas.

El Día Internacional de la Beneficencia busca crear conciencia sobre la importancia del espíritu de solidaridad para mejorar la calidad de vida de las personas en situación de vulnerabilidad. La mejor forma de ayudar, a largo plazo, es fortaleciendo las capacidades de las personas e instituciones para propiciar su autonomía y no dependencia. Muchas organizaciones de la sociedad civil están evolucionando sus modelos de ayuda para trascender la caridad y la dependencia, y promover estrategias encaminadas a la educación, la capacitación, la colaboración, el trabajo en equipo, la dignidad y el desarrollo sostenible.

Ayudar no es solamente dar, más bien es contribuir al fomento de diálogos de apoyo y comprensión entre las personas; es complementar los servicios públicos de salud, vivienda, educación, formación y protección a la infancia; es cultivar la cultura, la ciencia, el deporte y proteger los patrimonios tangibles e intangibles, y las reservas naturales. Son infinitas las formas de tender la mano a otros.

En Inversión Social de Nacional Monte de Piedad, reconocemos la labor que hacen todas las organizaciones cuya razón de ser es el bienestar de las personas, los seres vivos y el planeta; y alienta a que juntos, desde cada una de las trincheras posibles, sigamos el con esperanza y persistencia en el trayecto para lograr la tan anhelada Agenda 2030.

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