La desigualdad social es una situación socioeconómica que refleja diferencia en cómo se distribuye un bien entre la población. 

De acuerdo con el más reciente informe de la confederación Oxfam International, México justo: propuesta de políticas públicas para combatir la desigualdad, nuestro país forma parte del 25% de las naciones más desiguales en el mundo.

Por otra parte, un estudio del Colegio de México reveló que las mujeres y las comunidades indígenas son el sector de la población mexicana con menores ingresos. 

¿Qué causa la desigualdad?

Esta problemática social se debe a diversos obstáculos en el desarrollo social como la corrupción, injusticia en los sistemas fiscales, crecimiento demográfico, desempleo, distribución injusta de bienes, acceso desigual a la educación, privatización de servicios públicos, prejuicios sociales e impunidad.

Aunado a lo anterior, Oxfam apunta que la sociedad percibe que la desigualdad económica es uno de los problemas más importantes que converge en el país y que, en consecuencia, desencadena fenómenos sociales como la migración y el aumento de la vulnerabilidad. 

¿Cuáles son las alternativas globales para combatir la desigualdad?

Es importante comenzar a cuestionarnos: ¿qué podemos hacer para brindar soluciones en nuestra comunidad y desde nuestros círculos más cercanos?

Oxfam International propone algunos mecanismos que los gobiernos, con ayuda de las Organizaciones de Sociedad Civil (OSC), pueden poner en marcha para combatir la desigualdad, a través de las siguientes acciones:

  • Inversión en proyectos de cooperación y desarrollo, el objetivo es abrir nuevos canales para donaciones y contribuciones destinadas a los sectores sociales en vías de desarrollo
  • Creación de sistemas fiscales justos en el que cada persona aporta en función de bienes que posee
  • Mejorar el acceso a recursos públicos básicos de calidad, a través de su promoción por parte de los gobiernos
  • Enfocar recursos a incentivar la matriculación escolar en el nivel medio superior para evitar deserciones
  • Contribuir al cuidado del medio ambiente, ya que, actualmente, el 60% de las migraciones tienen impactos medioambientales
  • Políticas laborales para brindar oportunidades dignas y de calidad para los mexicanos
  • Creación de mecanismos innovadores para exigir transparencia y rendición de cuenta sobre el uso de recursos públicos.
  • Reducir la brecha salarial de cargos, así como entre hombres y mujeres
  • Implementar mecanismos efectivos y transparentes para mitigar la corrupción

Como podemos ver, el combate a la desigualdad no es una tarea fácil, pero a través de la conciencia y la colaboración, los resultados pueden ser más grandes de lo que esperamos.

El llamado es para las OSC, los distintos niveles de gobiernos y la sociedad en general para sumarse a hacer valer los derechos a la educación y a la igualdad de oportunidades para todas y todos, con acciones basadas en buenas prácticas. La finalidad es evitar que todo factor que contribuye a la desigualdad sea erradicado de raíz para apostar por un mundo más justo y equitativo. 

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