El envejecimiento está en ascenso a nivel global y, por ende, constituye un reto primordial para la sociedad y los gobiernos que deben procurar las mejores condiciones de salud, capacidad funcional, seguridad y participación social de las personas mayores.

Las proyecciones demográficas indican que el fenómeno del envejecimiento es irreversible y ha sido causado por la disminución de la fecundidad y el aumento de la esperanza de vida. En México, actualmente, hay más personas mayores de 60 años que menores de 4 años.

En el país viven 15.4 millones de personas de 60 años o más, de las cuales 1.7 millones viven solas, sólo 41.4% son económicamente activas y 69.4% presentan algún tipo de discapacidad, según cifras del INEGI. Por otro lado, otro dato importante para destacar es que en las zonas rurales mexicanas la población está más envejecida que en las urbanas. Los adultos mayores constituyen el 10.1% de toda población rural y 8.6% de la urbana.

Asimismo, la entidad calcula que para 2050 las mujeres de 60 años o más representarán el 23.3% de toda la población femenina y los hombres constituirán el 19.5% del total de la masculina.

La mayoría de los adultos mayores en el país (47.9%) vive en hogares nucleares y 11.4% viven solos. De quienes vives solos, 43.1% tiene entre 60 y 69 años, 36.4% entre 70 y 79 años y entre 17.4 de 80 a 90 años, y 3.1% son mayores de 90 años.

La más reciente encuesta del INEGI también reporta que, de quienes viven solos, 36.7% recibe jubilación o pensión; 21.7% tiene alguna ocupación o trabajo, pero no cuenta con prestaciones; 15.7% recibe aguinaldo y sólo 13.4% tiene vacaciones con goce de sueldo.

Un reto social

Los estudios de vanguardia sobre la población mayor y sus condiciones de vida aseguran que envejecer debe ser considerada una experiencia positiva. A eso se le denomina “envejecimiento activo”, es decir, utilizar todos los medios para permitir que las personas en esta etapa de su vida puedan utilizar, potenciar y sacar la mayor ventaja de su potencial físico, mental y social. De esta forma, se hace posible su participación activa en la sociedad, de acuerdo con las necesidades individuales, deseos y posibilidades particulares. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha destacado una evidente relación entre el envejecimiento activo, las relaciones sociales y el bienestar personal. Por tanto, es vital la fomentar y potenciar el envejecimiento activo mediante actividades diarias de dinámicas de socialización, economía y cultura.

El objetivo primordial del envejecimiento activo consiste en añadir calidad de vida a los años mediante oportunidades de desarrollo para una vida saludable, participativa, segura y feliz. Inversión Social de Nacional Monte de Piedad se compromete con este desafío que nos compete a todos como sociedad, a los medios de comunicación, el sector salud, la iniciativa privada, las organizaciones de la sociedad civil y a cada persona desde su propia trinchera. 

Recent Posts

Dejar un comentario